VOX IURIS - REVISTA JURÍDICA

Licda. Mariana Murillo

Anticipar, proteger y construir valor en lo intangible

Introducción

El ejercicio del Derecho ha evolucionado. Hoy no basta con conocer la norma o intervenir cuando el conflicto ya existe. El verdadero valor del abogado está en anticiparse, comprender el contexto y proteger aquello que realmente sostiene a un negocio.

La trayectoria de Mariana Murillo refleja precisamente esa evolución. Abogada y notaria egresada de la Facultad de Derecho de la Universidad del Istmo (UNIS), en la cual se graduó con excelencia académica, posteriormente obtuvo una Maestría en Derecho (LL.M.) en la Facultad de Derecho de la Universidad de St. Thomas, en Estados Unidos.

Actualmente forma parte de Mayora IP, una firma especializada en propiedad intelectual que asesora a empresas en la protección de marcas y activos intangibles a nivel regional. Su práctica se enfoca en la protección de activos intangibles para clientes nacionales e internacionales, combinando formación sólida, experiencia internacional y una visión estratégica del ejercicio jurídico contemporáneo.

1. El valor de lo intangible

Uno de los ejes más claros en su práctica es la importancia de aquello que no siempre se ve. Nos comparte que: “Al final, todo eso es propiedad intelectual.”

● Marcas

● Identidad

● Innovación

● Reputación.

Elementos que pueden llegar a ser más valiosos que cualquier activo físico pero que muchas veces no se protegen desde el inicio. Ahí se encuentra uno de los errores más frecuentes en la práctica, dejar la protección para después, cuando el problema ya existe.

2. Una forma de ejercer

Más que una teoría, su práctica se construye sobre una lógica concreta que se repite en cada etapa de su experiencia profesional.

1. Prevenir antes que reaccionar

Muchas empresas buscan asesoría cuando el conflicto ya surgió. Cuando la marca ya está en disputa o cuando el problema ya generó costos. Su enfoque es distinto, anticiparse desde el inicio para evitar riesgos y tomar decisiones más estratégicas.

2. Entender al cliente antes de proponer soluciones

No todos los casos requieren lo mismo. Un emprendedor no enfrenta las mismas necesidades que una empresa internacional. El valor del abogado está en comprender el negocio, sus objetivos y su realidad antes de actuar.

3. Comprender el sistema desde distintos ángulos

Su experiencia en juzgados, registros y despachos le permitió entender cómo funcionan los procesos desde adentro. Esa visión facilita anticipar problemas, comprender tiempos institucionales y plantear soluciones más eficaces.

3. Formación internacional y una visión ampliada del Derecho

Su experiencia en Estados Unidos marcó un punto importante en su formación. Más allá del conocimiento técnico, le permitió conocer una cultura jurídica distinta, caracterizada por procesos más ágiles, uso eficiente de tecnología y una mayor organización en la práctica profesional.

Sin embargo, el verdadero aprendizaje estuvo en la adaptación. Trabajar en otro idioma, enfrentarse a áreas nuevas como el derecho de subrogación y ajustarse a un entorno distinto fortaleció una habilidad esencial, la capacidad de adaptarse y aprender en cualquier contexto.

“Tomé la oportunidad y le saqué su mayor provecho.”

Hoy, esa experiencia se refleja en su capacidad de conectar estándares internacionales con la práctica jurídica en Guatemala, especialmente en el manejo de clientes internacionales y en la protección de marcas en la región.

4. Del conocimiento técnico a la estrategia

En su práctica en Mayora IP, Mariana combina el conocimiento técnico con una visión estratégica. La protección de una marca no es solo un trámite, es la protección de una ventaja competitiva.

Para lograrlo, su enfoque parte de conocer al cliente. Entender quién es, qué busca y cómo opera permite construir estrategias adecuadas. No se trata de aplicar soluciones estándar, sino de adaptar la asesoría a cada realidad.

5. Tres pilares que sostienen su perfil profesional

Más allá de su formación y experiencia, su práctica se sostiene sobre tres pilares que definen su forma de ejercer el Derecho.

1. Criterio: El conocimiento por sí solo no es suficiente. El valor del abogado está en saber cómo aplicarlo, cuándo hacerlo y en función del contexto específico de cada caso.

2. Adaptabilidad: Trabajar con distintos sistemas jurídicos, culturas y tipos de clientes exige apertura. Su experiencia internacional le permitió desarrollar esa capacidad de ajustarse y responder en entornos cambiantes.

3. Aprendizaje constante: El Derecho evoluciona todos los días. Mantenerse actualizado, participar en espacios académicos y aprovechar oportunidades de formación continua es parte esencial del ejercicio profesional.

Estos pilares también se reflejan en su participación en la International Trademark Association (INTA), una organización internacional dedicada al desarrollo y protección de marcas a nivel global.

6. El Derecho frente a nuevos retos como la Inteligencia Artificial (IA)

La propiedad intelectual es una de las áreas donde más evidente se vuelve el cambio del Derecho. La inteligencia artificial ha comenzado a transformar la práctica jurídica y plantea nuevos desafíos. Desde herramientas que permiten detectar conflictos de marcas a nivel global hasta debates sobre autoría, el panorama se vuelve cada vez más complejo.

● ¿Quién es el autor de una obra generada por inteligencia artificial?

● ¿Qué puede protegerse realmente?

Estas preguntas para Mariana evidencian que el Derecho no es estático y el abogado debe evolucionar con él.

Propuesta Redes Sociales:

Frase 1: “El Derecho no empieza cuando el conflicto aparece, empieza cuando entendemos qué es lo que realmente debe protegerse.”

Frase 2: “El verdadero impacto del abogado no está solo en lo que resuelve, sino en lo que logra evitar.”

Frase 3: “Cada experiencia suma, no se trata de saberlo todo, se trata de estar dispuesto a aprender en cada etapa y en cada contexto.”