Revista Vox Iuris – Facultad de Derecho, Universidad del Istmo
En el ejercicio profesional del Derecho, la preparación técnica es indispensable, pero muchas veces son la visión estratégica, la capacidad de liderazgo y los valores personales los que marcan la diferencia. El equilibrio de dichos valores quedó reflejado en la entrevista realizada a las licenciadas María Fernanda Madrona y María Mercedes Madrona, hermanas gemelas, egresadas de la Universidad del Istmo y profesionales que han construido trayectorias sólidas en distintas ramas jurídicas. Ambas comparten una historia familiar ligada al Derecho, una vocación nacida desde temprana edad y una dinámica de apoyo mutuo que continúa hasta hoy. Sin embargo, cada una ha desarrollado su propio camino: María Fernanda en el área bancaria y corporativa; María Mercedes en la asesoría independiente, el notariado y la estrategia empresarial. Su historia demuestra que crecer profesionalmente no siempre significa seguir rutas idénticas, sino aprovechar fortalezas distintas para alcanzar objetivos comunes.
Para ambas hermanas, el Derecho no fue una elección casual. La influencia de su padre, también abogado, y el entorno familiar cercano a la profesión despertaron desde temprano su interés por esta carrera. María Fernanda recordó que uno de los factores que más la convenció fue descubrir la amplitud de oportunidades que ofrece la carrera de Derecho en Guatemala. Por su parte, María Mercedes explicó que ver de cerca tanto el ejercicio profesional como las exigencias académicas despertó en ella una verdadera vocación. Lejos de competir entre sí, ambas reconocen que ser hermanas influyó positivamente en su formación y en la manera en que enfrentaron la carrera universitaria. Como señalaron durante la entrevista, “el ejemplo en casa fue una inspiración importante para ambas.”
Aunque comparten profesión, sus caminos laborales tomaron rumbos diferentes. María Fernanda inició trabajando desde la universidad junto a su padre y posteriormente ingresó a BAC Credomatic, donde ha desarrollado más de diez años de experiencia en derecho bancario, civil y mercantil. María Mercedes comenzó como asistente legal en una empresa de ingeniería, luego trabajó en firma privada y más adelante en Banco CHN, hasta independizarse en 2023 para atender su propia cartera de clientes y mantener una práctica autónoma y colaborativa. Explicó que uno de sus principales objetivos profesionales es “brindar capacidad analítica y determinación en la toma de decisiones en estrategia, siempre apegada al derecho.” Ambas trayectorias evidencian que el éxito profesional puede construirse desde distintas áreas: la estructura corporativa interna o el ejercicio independiente.
Uno de los temas más destacados de la entrevista fue la importancia de combinar conocimiento jurídico con pensamiento estratégico. María Mercedes explicó que un abogado no solo debe conocer la ley, sino saber aplicarla de forma inteligente para anticipar riesgos, proponer soluciones eficientes y aportar valor a la toma de decisiones empresariales. Desde el ámbito bancario, María Fernanda coincidió en que la estrategia es esencial para captar negocio, proteger a la institución y minimizar riesgos legales al mismo tiempo. En otras palabras, ambas coinciden en que hoy el abogado moderno no solo resuelve conflictos: también previene problemas y contribuye al crecimiento institucional.
Además del conocimiento técnico, las licenciadas resaltaron la importancia del liderazgo humano. María Fernanda señaló que dirigir personas no significa únicamente dar órdenes, sino liderar con el ejemplo, actuar con empatía y comprender que cada integrante del equipo trabaja de forma distinta. María Mercedes añadió que escuchar activamente al cliente y comprender a profundidad sus necesidades permite generar relaciones de confianza y ofrecer soluciones más completas. Su visión rompe con el estereotipo tradicional del abogado distante y demuestra que las habilidades blandas son hoy una herramienta indispensable.
Uno de los aspectos más interesantes fue conocer cómo se complementan profesionalmente. Ambas explicaron que intercambian criterios, conocimientos y hasta se refieren clientes según la especialización de cada una. Incluso han colaborado en casos concretos, manteniendo siempre la objetividad profesional. María Fernanda destacó que su hermana la complementa con conocimientos amplios en diversas ramas jurídicas, mientras que ella ha podido apoyarla en temas de liderazgo y manejo de personal. Su relación refleja que la colaboración, lejos de debilitar el crecimiento individual, puede potenciarlo. María Fernanda expresó que “cada una tiene fortalezas distintas, y eso nos permite complementarnos.”
Al hablar sobre el ejercicio profesional en Guatemala, ambas coincidieron en que el futuro será altamente competitivo. Sin embargo, consideran que la verdadera diferencia estará en el ejercicio ético de la profesión, los valores personales y el compromiso con servir a los demás. Ese mensaje conecta directamente con el ideal universitario que ambas resaltaron: “saber para servir.”
La entrevista con María Fernanda y María Mercedes Madrona dejó una enseñanza clara: el éxito en el Derecho no depende únicamente del conocimiento técnico, sino de la disciplina, la estrategia, la ética y la capacidad de trabajar con otros. Desde caminos distintos, ambas han demostrado que se puede construir una carrera sólida sin perder la esencia humana del ejercicio profesional. Y quizá esa sea la mayor lección de su historia: cuando los valores acompañan al talento, el crecimiento deja de ser individual y se convierte en impacto para los demás.